“Hoy es mejor no ir más a la chacra”. La frase, pronunciada en una asamblea de productores en Aristóbulo del Valle, resume el momento crítico que atraviesan los colonos yerbateros de Misiones, donde la caída del precio de la hoja verde y la desregulación del mercado están empujando a muchos a vender sus tierras o abandonar la actividad.
El productor Ángel Ozeñuk detalló que hasta mediados de abril estaban cobrando 240 pesos por kilo de hoja verde, pero actualmente reciben 80 pesos y, según denunció, algunas industrias pretenden pagar apenas 60. La cifra contrasta con los costos de producción que en diciembre había estimado el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en 411 pesos por kilo. “Estamos fundidos”, afirmó.
La brecha entre costo y precio de venta es tan amplia que muchos productores ya no pueden afrontar gastos básicos como combustible o mantenimiento de las chacras. Según Ozeñuk, entre un 20% y un 30% de los colonos abandonó las plantaciones o directamente vendió sus tierras en los últimos meses.
El dirigente denunció que las grandes industrias estarían comprando esas chacras para integrar verticalmente la producción y depender menos de terceros. Mencionó a firmas como Establecimiento Las Marías, Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig (Playadito) y CBSE, entre otras, como actores que concentran cada vez más superficie productiva. Para los colonos, esta dinámica favorece la formación de un esquema con menor competencia y mayor poder de fijación de precios.
Ozeñuk también cuestionó la desregulación del sector impulsada desde la Nación y sostuvo que la eliminación de los plazos de cosecha afecta tanto la calidad del producto como el ordenamiento del mercado. A su entender, la caída de precios no responde a una lógica productiva sino a una presión industrial que debilita al eslabón primario.
Ante este escenario, los productores analizan frenar la próxima cosecha gruesa si no se establece un precio mínimo de 390 pesos por kilo puesto en secadero. “No vamos a entregar un kilo de hoja verde si no hay rentabilidad”, advirtió.
A la crisis de precios se suman factores climáticos adversos, como la sequía que afecta la brotación y la aparición de la plaga conocida como “rulo”, que podría provocar pérdidas adicionales de hasta el 20% de la producción.
Con miles de hectáreas en riesgo de abandono y chacras que cambian de manos, el sector yerbatero atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.

La medida fue adoptada en repudio a la denuncia realizada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino.
2026-02-23 22:52:17
La medida fue adoptada en repudio a la denuncia realizada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino.
2026-02-23 22:52:13

“Hoy es mejor no ir más a la chacra”. La frase, pronunciada en una asamblea de productores en Aristóbulo del Valle, resume el momento crítico que atraviesan los colonos yerbateros de Misiones, donde la caída del precio de la hoja verde y la desregulación del mercado están empujando a muchos a vender sus tierras o abandonar la actividad.
El productor Ángel Ozeñuk detalló que hasta mediados de abril estaban cobrando 240 pesos por kilo de hoja verde, pero actualmente reciben 80 pesos y, según denunció, algunas industrias pretenden pagar apenas 60. La cifra contrasta con los costos de producción que en diciembre había estimado el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en 411 pesos por kilo. “Estamos fundidos”, afirmó.
La brecha entre costo y precio de venta es tan amplia que muchos productores ya no pueden afrontar gastos básicos como combustible o mantenimiento de las chacras. Según Ozeñuk, entre un 20% y un 30% de los colonos abandonó las plantaciones o directamente vendió sus tierras en los últimos meses.
El dirigente denunció que las grandes industrias estarían comprando esas chacras para integrar verticalmente la producción y depender menos de terceros. Mencionó a firmas como Establecimiento Las Marías, Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig (Playadito) y CBSE, entre otras, como actores que concentran cada vez más superficie productiva. Para los colonos, esta dinámica favorece la formación de un esquema con menor competencia y mayor poder de fijación de precios.
Ozeñuk también cuestionó la desregulación del sector impulsada desde la Nación y sostuvo que la eliminación de los plazos de cosecha afecta tanto la calidad del producto como el ordenamiento del mercado. A su entender, la caída de precios no responde a una lógica productiva sino a una presión industrial que debilita al eslabón primario.
Ante este escenario, los productores analizan frenar la próxima cosecha gruesa si no se establece un precio mínimo de 390 pesos por kilo puesto en secadero. “No vamos a entregar un kilo de hoja verde si no hay rentabilidad”, advirtió.
A la crisis de precios se suman factores climáticos adversos, como la sequía que afecta la brotación y la aparición de la plaga conocida como “rulo”, que podría provocar pérdidas adicionales de hasta el 20% de la producción.
Con miles de hectáreas en riesgo de abandono y chacras que cambian de manos, el sector yerbatero atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.

La medida fue adoptada en repudio a la denuncia realizada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino.
2026-02-23 22:52:17
La medida fue adoptada en repudio a la denuncia realizada por ARCA contra la Asociación del Fútbol Argentino.
2026-02-23 22:52:13
